Mirada.

Tiene una mirada fugaz, con un brillo sutil por naturaleza y llamativo por pura belleza. Tiene los ojos castaños como la nuez, que, o se hunden en si mismos, o arrastran todo lo que ven para si. Todo lo quiere captar, todo lo quiere almacenar.
Funciona como un océano misterioso, que cuando posas los ojos, te resbalas poco a poco y te adentras en su profundidad sin fin.
Su mirada no la refleja. Su mirada refleja lo que ella quiere que los demás vean y, cuando alcanza su objetivo, sonríe para sí misma, y cambia su atención de rumbo. Expulsa de esas águas cautelosas, las miradas que capturó, sabiendo muy bien que a sus víctimas, confundidas y aturdidas dejó.
¿Quién es ella? Se preguntan. ¿Quién soy yo? Se pregunta ella, y sigue su camino, sin nunca más cruzarse con la mirada que la contempló.
Se llama ambiciosa, pero con amarga dulzura alcanza sus objetivos. No hiere a nadie, no es lo que pretende. Si alguien sale herido es porque a su hechizo se retiene.
Y como piezas encajadas en un puzzle, sus palabras acompañan su mirada. Se complementan, aún estando quietas; sorprenden, aún sin querer decir nada.
No entiende y no espera ninguna respuesta.Observa detalladamente, y observar, es su única certeza.
¿Quién es ella? Se preguntan. ¿Quién soy yo? Se pregunta ella.

 
L.B

Comentarios

Entradas populares de este blog

E.H