Le Dôme era el centro del mundo.
Mientras me hacía un moño( cosa que no suelo hacer cuando hace frío, porque me dá más frío aún) pensaba en las últimas palabras de aquél libro.
Sentía la tristeza, hasta me atrevo a decir que nostalgia, de haber terminado de leer un libro muy bueno, de forma muy rápida y que me sabía a muy poco. Bueno, rápido, poco. Palabras que suelen complementarse cuando las vivimos y que me impacientan a veces.
''Pero ¿acaso tiene ganas de ser sensata? ¡Uno no viene a la vida a ser sensato! El miedo es lo que más nos paraliza y lo que nos hace infelices. ''
Me puse a divagar como si fuera una tarea que debía hacer pensando en esas frases, en lo que representaban en la historia que leí y fuera de ella. Decidí coger alguna botella de vidrio vacía y los botecitos de pintura que usaba mi madre para crear cosas psicodélicas en sus ratos libres. Suelo pintar, aparte de para pasar el tiempo, para recordarme a mí misma lo mal que se me da, porque se me olvida. Cuando termino mi ''obra'' sonrío para mis adentros, hasta alegre de que siga teniendo mi falta de talento intacto. Es de esas cosas que me gustaría hacer bien, pero que tampoco me vuelve loca como para tomarlo más en serio e ''inventar'' el talento. Aparte de que el talento no se crea, sí perfecciona, pero crear de la nada no.
''En estas primeras clases usaremos el negro del carboncillo y todos sus matices. (..) Difumen, difuminen todo error..''
''Durante toda mi vida he preferido estar difuminando mis fallos antes que romper el papel y ponerme a dibujar de nuevo. ''
Conseguí hacer el desastre del siglo en quince minutos, y terminé con tinta hasta el alma. Decidí dejarlo y hacer otras cosas como escribir. No es que crea que sea genial haciéndolo, pero sí comparado a pintar. Mejor que eso sí.
''En la vida es necesario el color.''
Una tienda en Paris- Màxim Huerta.
Sentía la tristeza, hasta me atrevo a decir que nostalgia, de haber terminado de leer un libro muy bueno, de forma muy rápida y que me sabía a muy poco. Bueno, rápido, poco. Palabras que suelen complementarse cuando las vivimos y que me impacientan a veces.
''Pero ¿acaso tiene ganas de ser sensata? ¡Uno no viene a la vida a ser sensato! El miedo es lo que más nos paraliza y lo que nos hace infelices. ''
Me puse a divagar como si fuera una tarea que debía hacer pensando en esas frases, en lo que representaban en la historia que leí y fuera de ella. Decidí coger alguna botella de vidrio vacía y los botecitos de pintura que usaba mi madre para crear cosas psicodélicas en sus ratos libres. Suelo pintar, aparte de para pasar el tiempo, para recordarme a mí misma lo mal que se me da, porque se me olvida. Cuando termino mi ''obra'' sonrío para mis adentros, hasta alegre de que siga teniendo mi falta de talento intacto. Es de esas cosas que me gustaría hacer bien, pero que tampoco me vuelve loca como para tomarlo más en serio e ''inventar'' el talento. Aparte de que el talento no se crea, sí perfecciona, pero crear de la nada no.
''En estas primeras clases usaremos el negro del carboncillo y todos sus matices. (..) Difumen, difuminen todo error..''
''Durante toda mi vida he preferido estar difuminando mis fallos antes que romper el papel y ponerme a dibujar de nuevo. ''
Conseguí hacer el desastre del siglo en quince minutos, y terminé con tinta hasta el alma. Decidí dejarlo y hacer otras cosas como escribir. No es que crea que sea genial haciéndolo, pero sí comparado a pintar. Mejor que eso sí.
''En la vida es necesario el color.''
Una tienda en Paris- Màxim Huerta.
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