-He decidido hacerlo todo como usted.
-¿Hacerlo todo como yo?
-Sí, como si fuera mi mentor.
-Pero ¿sabe?, no hay mucho que hacer para ser como yo.
-No estoy de acuerdo. Por ejemplo, su chaqueta. Creo que estaría bien que tuviera una igual. Debería vestirme como usted. Tiene un estilo único. Todo está muy pensado; se ve que usted no deja nada al azar. Y eso para las mujeres es importante. ¿A que sí, eh, a que sí?
-Pues..sí, no lo sé. Se la puedo prestar si quiere.
-¡¿Lo ve?! Eso es típico de usted: la amabilidad en persona. Le digo que me gusta su chaqueta, y, al momento, ofrece prestármela. Es tan bonito. Me doy cuenta de que no he prestado mis chaquetas lo suficiente. Durante toda mi vida, he sido un inmenso egoísta de la chaqueta.
Markus comprendió que todo lo que dijera sería considerado genial. El hombre sentado delante de él lo miraba con un filtro de admiración, por no decir veneración. Para continuar su análisis, Charles le pidió:
-Hábleme más de usted.
-Es que, si quiere que le diga la verdad, no suelo pensar mucho en quién soy.
-¡Eso es! Mi problema es que pienso demasiado. Siempre me pregunto qué piensan los demás de mí. Debería ser más estoico.
-Para eso tendría que haber nacido en Suecia.
-¡Ah! ¡Muy gracioso! Va a tener que enseñarme a ser así de gracioso. ¡Voy a beber a su salud! ¿Le sirvo otra copa?
-No, creo que ya he bebido bastante.
-¡ Y qué dominio de si mismo!
El camarero llegó entonces con los dos platos de pescado y les deseó buen provecho. Empezaron a comer. De pronto, Charles levantó la cabeza del plato.
-Soy un estúpido. Todo esto es ridículo.
-¿El qué?
-Odio el pescado.
-Ah..
-Peor todavía.
-¿Peor?
-Sí, soy alérgico al pescado..
-...
-Está todo dicho.Nunca podría ser como usted. Nunca podré estar con Nathalie. Y todo por culpa del pescado.
''La delicadeza''
David Foenkinos.
-¿Hacerlo todo como yo?
-Sí, como si fuera mi mentor.
-Pero ¿sabe?, no hay mucho que hacer para ser como yo.
-No estoy de acuerdo. Por ejemplo, su chaqueta. Creo que estaría bien que tuviera una igual. Debería vestirme como usted. Tiene un estilo único. Todo está muy pensado; se ve que usted no deja nada al azar. Y eso para las mujeres es importante. ¿A que sí, eh, a que sí?
-Pues..sí, no lo sé. Se la puedo prestar si quiere.
-¡¿Lo ve?! Eso es típico de usted: la amabilidad en persona. Le digo que me gusta su chaqueta, y, al momento, ofrece prestármela. Es tan bonito. Me doy cuenta de que no he prestado mis chaquetas lo suficiente. Durante toda mi vida, he sido un inmenso egoísta de la chaqueta.
Markus comprendió que todo lo que dijera sería considerado genial. El hombre sentado delante de él lo miraba con un filtro de admiración, por no decir veneración. Para continuar su análisis, Charles le pidió:
-Hábleme más de usted.
-Es que, si quiere que le diga la verdad, no suelo pensar mucho en quién soy.
-¡Eso es! Mi problema es que pienso demasiado. Siempre me pregunto qué piensan los demás de mí. Debería ser más estoico.
-Para eso tendría que haber nacido en Suecia.
-¡Ah! ¡Muy gracioso! Va a tener que enseñarme a ser así de gracioso. ¡Voy a beber a su salud! ¿Le sirvo otra copa?
-No, creo que ya he bebido bastante.
-¡ Y qué dominio de si mismo!
El camarero llegó entonces con los dos platos de pescado y les deseó buen provecho. Empezaron a comer. De pronto, Charles levantó la cabeza del plato.
-Soy un estúpido. Todo esto es ridículo.
-¿El qué?
-Odio el pescado.
-Ah..
-Peor todavía.
-¿Peor?
-Sí, soy alérgico al pescado..
-...
-Está todo dicho.Nunca podría ser como usted. Nunca podré estar con Nathalie. Y todo por culpa del pescado.
''La delicadeza''
David Foenkinos.
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